Pese a nacer en Texas, Estados Unidos, los genes mexicanos en la cantante hicieron que se apasione por la música en español, desarrollando un gran abanico de canciones que han sonado generación tras generación. Abraham Quintanilla, el patriarca de la familia, se encargó de inculcar a sus tres hijos la pasión por los géneros mexicanos, tales como la ranchera, la cumbia regional y el mariachi.