En tercer lugar, y a pesar de las visibles deficiencias en el manejo de los recursos públicos, existe una marcada insistencia en aumentar año tras año el presupuesto de inversión para los gobiernos subnacionales, creciendo un 57% desde 2017. Nos quitan más dinero desde la Sunat, el dinero se va al Estado y en vez de gastarse en servicios, programas de desarrollo o infraestructura, ahora tenemos más sueldos, más funcionarios, más planillas y más gasto corriente. Así no se puede seguir.