En palabras del propio Toni Santana-Ros, investigador del Instituto de Física Aplicada a las Ciencias y las Tecnologías de la UA, “detectar un cuerpo como este con telescopios ópticos terrestres llevaría más de una hora de observaciones de los telescopios más grandes disponibles. Sin embargo, con el Webb, el telescopio más grande y potente jamás lanzado al espacio, el objeto es visible con unos pocos minutos de observación.”