El Perú se ha convertido, literalmente, en tierra de nadie. En lo que va del año se contabilizan 720 homicidios: un promedio de cinco asesinatos por día. La principal fuente de esta criminalidad es la minería ilegal, bendecida y santificada por una buena parte del Congreso que, hoy, se rasga las vestiduras, mencionó Jorge Solís.