Un grupo de trabajadores mineros fueron secuestrados, golpeados y amarrados por una banda armada que vestía como policía en una remota zona entre Cerro de Pasco y Huánuco. Detrás del ataque hay una guerra por el oro que involucra minería ilegal, empresarios trujillanos, presuntos estafadores y la sombra de la criminalidad de Pataz en la cordillera peruana.