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AP y APRA: así no van a pasar las dos vallas…

“Los jóvenes han ganado en el APRA no por goleada, sino porque los mayores se presentaron atomizados. Lo más curioso es que el APRA hizo un buen gobierno 2006-2011…”.

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Aldo Mariátegui
Fecha Actualización
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Creo que los electores y delegados internos del APRA y AP han cometido sendos serios errores al elegir —o estar por elegir, en el caso acciopopulista— a dos muchachones desconocidos como sus paladines electorales. Si bien creo que urge la renovación en esos dos partidos para evitar una extinción, intuyo que es muy probable que ninguna de estas agrupaciones pase la doble valla electoral si sus locomotoras son dos personajes ignotos. En el caso del APRA, es evidente que con el ya trajinado e incinerado Jorge del Castillo como candidato no iban a llegar a ningún lado (en todo caso, Mulder era mucho mejor si se iba a optar por la vieja guardia), pero me parece que ‘Sipán’ era la mejor opción para obtener un resultado decoroso (tampoco sostengo que iba a ganar) y luego pasarle la posta a Valderrama u otro valor nuevo. ‘Sipán’ es el menos chamuscado de las generaciones mayores, es un buen polemista, relativamente joven, provinciano (norteño, lo que es un activo en el APRA) y no ha tenido mayores escandaletes alrededor. Los jóvenes han ganado en el APRA no por goleada, sino porque los mayores se presentaron atomizados. Lo más curioso es que el APRA hizo un buen gobierno 2006-2011 y el elector no se lo reconoce. Así son de raros.

El caso de AP es aún peor, porque Julio Chávez es aún más desconocido que el aprista Valderrama y tampoco posee las habilidades comunicativas ni el bagaje intelectual de este. Allí está clarísimo que Barnechea es la mejor apuesta para pasar las dos vallas (incluso, le veo mucha más opción para pasar a una segunda que ‘Sipán’). La vez pasada tuvo su cuarto de hora, que se estropeó por la estupidez del chicharrón que debió comer, los medios idiotas que machacaron esto y el “electarado” que se fija en esos detalles. Vitocho también sería un mejor adalid electoral que Chávez.

Pero ojo que escribo todo esto teniendo presente lo estrambótico e impredecible que es nuestro “electarado”, al que confieso que nunca entenderé.