Me parece que hay dos factores claves para sostener una recuperación, que además genere empleo. En primer lugar, que no haya rebrote, no al menos al estilo europeo. Lo que pasa es que basta mencionar que el rebrote es una opción para que todos sepamos que el confinamiento, aunque sea parcial, puede ser una realidad, como ocurre hoy en diversas ciudades europeas. Dada esa posibilidad, los dueños de negocios no contratan como lo harían si ese escenario estuviera descartado. Pensemos en un pequeño emprendedor, que está reabriendo su negocio de venta de comida. Antes solía tener dos ayudantes que colaboraban con él. Ahora prefiere trabajar solo, pues tiene que recuperar todo lo que perdió durante el confinamiento. Un razonamiento similar se aplica a cualquier empresa. Por ejemplo, una librería en la que el mismo dueño hace el delivery de sus libros. Aunque muchos no lo acepten, es lo que cualquiera haría ante la incertidumbre del rebrote. Bajar costos y recuperar lo perdido es la respuesta a la situación.