-El Congreso debe abocarse a cambiar urgentemente algunos aspectos legales. Uno es acabar con esa suma estúpida y populista de penas en las condenas, que generan que se pida alegremente 25 o 35 años de cárcel por delitos serios, pero que no ameritan un sobrecastigo. Por ejemplo, Susana Villarán es una corrupta, pero no le vas a imponer 30 años de prisión tampoco como si hubiera puesto un coche bomba. Otra medida es cambiar el Código de Procedimientos Constitucionales para delimitar definitivamente cuáles son las facultades exclusivas y excluyentes del Congreso en su control político y así de una vez acabar con estas intromisiones del Poder Judicial, al que no le da la gana de obedecer al Tribunal Constitucional (como puedo dar fe personalmente), y se cree el primer poder del Estado porque los caviares les han vendido esa idea.