La gran tarea pendiente para el turismo ha sido y es la infraestructura. Nuestro magnífico patrimonio arqueológico, cultural, geográfico y natural hace que en atractivos turísticos Perú lo tenga todo. Donde nos falta es en infraestructura. Esto no es nuevo, venimos arrastrando la brecha desde hace muchos años. Veamos el caso del Jorge Chávez, muy próximo a inaugurarse. El proyecto suma más de 10 años de retrasos, que fueron acumulándose durante sucesivas gestiones del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y el Ejecutivo. Increíblemente, nadie aprovechó esa larguísima prórroga para resolver cuáles serían los accesos al nuevo terminal. El resultado, una estación de Metro que será inútil y gran incertidumbre sobre la fluidez de la ruta vehicular. El aeropuerto de Chinchero debía inaugurarse en 2025.
A todas luces, imposible porque su avance no llega al 15%. Acá la responsabilidad también se remonta a varios ministros atrás. ¿Ese tiempo adicional tampoco se usó para diseñar la interconexión entre Chinchero, la ciudad del Cusco y el Valle Sagrado? Cero, no se ha puesto ni una sola piedra. Con los demás aeropuertos regionales la situación no es mucho mejor. Están en mal estado, los terminales son paupérrimos y algunos tienen pistas de aterrizaje tan calamitosas que pasan más tiempo cerrados que abiertos. Aun así, no se los concesiona.
Las carreteras son otro problema. Poner en valor las playas del norte dispararía el turismo receptivo, porque tenemos playas + arqueología + cultura + gastronomía. Una combinación ganadora que México explota de forma admirable. Nosotros no podemos por falta de una carretera adecuada. Desde Sullana hasta la frontera con Ecuador, el camino consiste en una pistita de una vía, tachonada de huecos. Hacia el sur no es muy distinto. La doble calzada llega únicamente hasta Ica. Lo que sigue es la muy angosta carretera antigua. Ir de Ica a Nazca demora más de tres horas. Y ni qué decir hasta Arequipa.
¿Esto significa que el año recién empieza y ya está todo mal? Para nada. Este recuento de los errores del pasado es justamente para que dejemos de repetirlos. Será un mejor año para el turismo si es que cambiamos el chip. Tenemos a favor que los actuales ministro y viceministro del MTC son funcionarios sumamente comprometidos, que vienen destrabando obras que estuvieron años encarpetadas. Hay en curso numerosos proyectos para nuevas APP y obras por impuestos (OxI), muchas relacionadas con la infraestructura que requiere el sector. Tenemos 12 meses por delante. ¡Hagamos que 2025 supere las expectativas!