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La dictadura de las abejas felices

“El trabajo de Seehorn y la creación de una fantasía avasalladora hacen que Pluribus brille por sus propios méritos”.

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Pluribus.
Pluribus brilla por sus propios méritos.
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En 1962, Anthony Burgess se preguntaba si una persona que no pudiera hacer elecciones morales, si ejerciera el bien bajo coacción condicionada, podía ser considerada un ser humano. Naranja mecánica muestra una paradoja donde la violencia perversa de Alex puede ser preferible al condicionamiento a que lo someten en nombre del bien común. Este tipo de ficciones en el cine y la novela solía ser una advertencia contra las dictaduras, ya sea la soviética, ya sean las tendencias macartistas en los EE.UU. Pero, ¿qué ocurre cuando los sujetos capturados se muestran felices de conformar una sola gran mente? ¿Qué debemos pensar de una eficiente colmena conformada por toda la humanidad, donde los individuos no pueden disentir porque ya no existen individuos? Este es el singular, y monstruoso, antagonista que Vince Gilligan enfrenta en Pluribus a la protagonista.

Carol Sturka (Rhea Seehorn) es una escritora de subliteratura romántica desechable. Desprecia su obra, se odia a sí misma y hace de la ironía una forma del arte de vivir. Y un día se convierte en un ser excepcional. Es una de las once personas en el mundo que se mantienen inmunes al virus que une al resto de la especie en una sola mente. Otra es la joven Kusimayu (interpretada por nuestra compatriota Darinka Arones); otro, Koumba Diabaté, un mauritano que se entrega con cinismo al goce ilimitado que los Otros le ofrecen. Este “cerdo de la piara de Epicuro” contrasta con la negación de Carol a someterse a esa comunidad, la cual busca una “cura” para poder infectar a estas excepciones con el mismo virus. Y así Carol deviene en una encantadora antiheroína, una mujer que pasa de odiar la vida a tratar de salvar el mundo.

La reiterada gloria de haber creado Breaking Bad y Better Call Saul se cierne sobre Gilligan, y los primeros episodios de esta nueva serie han recibido una aprobación de 100% en Rotten Tomatoes. Mas un especialista como Luis Casassa ha observado problemas en la narración, que puede ser innecesariamente lenta o redundante. Lucy Mangan, de The Guardian, dice lo mismo que Casassa. En efecto, al igual que El Camino esta obra es inferior a las dos primeras. Sin embargo, el trabajo de Rhea (que se pronuncia ‘Rei’) Seehorn y la convincente creación de una fantasía avasalladora hacen que Pluribus brille por sus propios méritos. Por ahora, Apple TV ya ha contratado una segunda temporada.

 

 

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