En la película te llamas, por lo menos dos veces, "huevón"…Sí, tuve mi etapa de huevón. ¿Se ha prolongado? Sí, hasta ahora, a mis 48 años, tengo cosas de las que no me puedo desprender. Aún estoy a medio camino, aún hago cojudeces, me siento acomplejado y prejuicioso. No es tan fácil sacarse las taras que uno tiene. Claro, me siento mejor que antes, con la mochila más ligera, pero uno se quita un peso y, luego, carga otro. Te soy sincero, aún tengo complejos, y hay muchas cosas dolorosas que no cuento en la película, que están llenas de pesar.