Sin embargo, el sistema pretende permitir este verdadero arroz con mango para definir el futuro del Perú. Si queremos eliminar la corrupción, no podemos tener 36 partidos en pugna. Si queremos enfrentar a la delincuencia y al crimen organizado, no podemos tener 36 candidatos. Si queremos reactivar la economía, volver a creer y volver a crecer, no podemos tener 36 posibles presidentes.