En los últimos meses el Congreso se ha dedicado a presentar iniciativas populistas. Los populistas son líderes de distinto color político, que se presentan como los verdaderos representantes del pueblo y prometen tener la receta mágica para terminar con los problemas de los excluidos y marginados, a quienes dicen representar. Nunca definen quiénes son parte del pueblo. Sugieren medidas que suenan bien y, como suelen decir, obvias. En economía nada es obvio. Si fuera así, entonces, ¿por qué no se implementan las medidas? Y ahí aparece la larga lista que los populistas señalan como culpables y que aparecen como los enemigos del pueblo: la clase política (ellos dicen ser diferentes), los intereses creados de las autoridades a quienes no les importa el pueblo, los bancos, las empresas, los extranjeros que vienen al país y un largo etcétera. Perú requiere reformas institucionales, pero los populistas solo quieren votos y culpar a otros. Ya verán qué hacen si alcanzan el gobierno.