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INSN alerta: aumenta la diabetes tipo 2 en niños y adolescentes

“Entre 70 y 80 menores reciben atención por diabetes tipo 2 en el INSN, un incremento asociado al sobrepeso, la obesidad y los malos hábitos alimentarios, mientras que más de 670 casos corresponden a diabetes tipo 1.

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Diabetes niño
INSN alerta: aumenta la diabetes tipo 2 en niños y adolescentes
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Si su hijo tiene mucha sed, se orina con frecuencia —incluso en la cama—, pierde peso sin motivo o muestra un cansancio extremo, estos pueden ser signos de diabetes tipo 1, la forma más común de diabetes en menores.

Aunque la diabetes tipo 1 es la más frecuente, la diabetes tipo 2 también está apareciendo en niños y adolescentes, generalmente asociada al sobrepeso, malos hábitos alimentarios y sedentarismo. “Antes solo la veíamos en adultos, pero ahora los hábitos modernos y el consumo de ultraprocesados están incrementando los casos en menores”, dijo la doctora Paola Pinto, jefa del Programa de Atención Integral al Niño Diabético (Paindi) del Instituto Nacional de Salud del Niño de Breña, a Perú21.

Ambos casos generan síntomas como cansancio, sed excesiva, hambre constante y cambios de peso. “A veces se confunde con anemia o falta de vitaminas, pero puede ser glucosa elevada”, advierte Pinto.

 

CIFRAS

Según Paindi, el hospital atiende a unos 750 niños con diabetes, de los cuales aproximadamente 670 tienen tipo 1 y 70-80 tipo 2. Solo en lo que va del año 2025 se han diagnosticado 53 nuevos casos en menores de 18 años. La edad promedio para la aparición de la diabetes tipo 2 es de entre 9 y 14 años, principalmente en Lima, Callao y otras grandes ciudades, aunque también se reciben pacientes del interior.

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Hubo

El diagnóstico puede generar miedo y ansiedad. “Muchos niños creen que se van a morir. En adolescentes es común la depresión por los cuidados y la dieta estricta”, explica la especialista. Paindi cuenta con un equipo multidisciplinario que incluye endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y asistentes sociales, enfocado en que los niños puedan llevar una vida lo más normal posible.

La diabetes no tiene cura, pero sí puede controlarse con insulina, alimentación saludable y actividad física. La especialista advierte que la enfermedad es costosa, pues implica monitoreo frecuente de glucosa, insulina, análisis y dieta especial, pero el hospital brinda apoyo y tratamiento gratuito a los pacientes.

 

ULTRAPROCESADOS Y BEBIDAS AZUCARADAS

La doctora Pinto señala que productos ultraprocesados y bebidas con alto contenido de azúcar contribuyen al aumento de la diabetes tipo 2 en menores.

“Muchos padres creen que las bebidas rehidratantes o energéticas son saludables, pero tienen azúcar en exceso. Lo mismo ocurre con golosinas, donas y otros productos procesados”, explicó. 

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CIFRAS DRAMÁTICAS

A su vez, la nutricionista Jéssica Huamán, coordinadora de la Plataforma por la Seguridad Alimentaria, dio a conocer que en Perú alrededor del 8.6% de niños menores de cinco años vive con sobrepeso; mientras que entre los niños y adolescentes de 6 a 13 años la cifra alcanza aproximadamente el 38.4%.

“El consumo excesivo de productos ultraprocesados no solo contribuyen al sobrepeso y la obesidad, sino también al desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y las cardiopatías”, advirtió Huamán.

Uno de los factores más críticos es la alta ingesta de azúcares añadidos, alertó la especialista: “En un niño, la cantidad máxima recomendada por la OMS (Organización Mundial de la Salud) es de 25 gramos diarios; sin embargo, productos como las gaseosas pueden contener hasta el doble de esa cantidad, exponiendo a los niños al riesgo de sobrepeso, diabetes y caries dentales desde edades muy tempranas".

 

RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES

La responsabilidad sobre la correcta alimentación de los niños, desde los seis meses de nacido en adelante, es de los padres y cuidadores. Sin embargo, por falta de tiempo suelen no preparar alimentos saludables y ponen productos embolsados en las loncheras, o envían dinero para el consumo en los quioscos escolares.

“Un factor importante es el tiempo que los padres o cuidadores dedican a la preparación de alimentos para esa niña o niño. Los niños no deciden qué van a consumir. Por ello, es gigante la responsabilidad de los padres, porque de la primera alimentación depende a qué se va a acostumbrar a consumir. Si en un inicio le brindaron productos ultraprocesados y se normaliza, ya se convierte en un hábito. El niño se va a quedar con esta costumbre y lo va a solicitar a futuro”, explicó Huamán.

En los quioscos escolares, advirtió la nutricionista, abundan productos de S/1.00 o S/1.50, tales como snacks, gaseosas y preparaciones saludables. No obstante, la demanda por estos últimos es menor —los niños son influenciados por sus compañeros a comprar dulces o grasas—, lo que hace que haya menos oferta de estos alimentos.

“La primera responsabilidad de los padres es que ellos puedan seguir las pautas en educación alimentaria del nutricionista, porque hay consejos en redes sociales de personas sin expertise que los pueden inducir al error”, finalizó la coordinadora de la Plataforma por la Seguridad Alimentaria.