Con la detención del expresidente Martín Vizcarra, los reflectores vuelven a enfocarse en el penal de Barbadillo, que hoy alberga a cuatro exmandatarios peruanos.
Lo que en los años ochenta era un terreno donado a la Policía de Investigaciones del Perú (PIP), hoy es la prisión donde convivirán por primera vez cuatro ex jefes de Estado: Humala, Castillo, Toledo y, el último integrante, Vizcarra.
El caso de Vizcarra no es un episodio aislado. Es la continuidad de una cadena de escándalos que ha marcado a los últimos inquilinos de Palacio y que ha convertido a Barbadillo en un símbolo de la crisis política del país.
El ingreso del fundador de Perú Primero se produjo ayer por la mañana, en cumplimiento de la orden del juez Jorge Chávez Tamariz, quien un día antes dictó prisión preventiva por cinco meses, argumentando peligro de fuga.
Vizcarra es acusado de cohecho pasivo propio en los casos Lomas de Ilo y Hospital Regional de Moquegua, obras adjudicadas entre 2011 y 2014, cuando era gobernador regional. Según la Fiscalía, habría recibido S/2.3 millones en sobornos por ambos proyectos.
Su abogado, Erwin Siccha, declaró a Perú21 que apelará la decisión judicial en cuanto reciba la notificación, que al cierre de esta edición aún no había llegado. Explicó que, una vez presentada la apelación —lo que ocurriría en un plazo de cinco días—, el Poder Judicial tendrá 15 días para convocar a audiencia y resolver.
Los otros tres expresidentes
La lista de exjefes de Estado en Barbadillo se completa con Alejandro Toledo, condenado a 20 años y seis meses por corrupción en el caso Lava Jato; Ollanta Humala, sentenciado en abril a 15 años por lavado de activos tras recibir presuntos aportes ilícitos de Odebrecht; y Pedro Castillo, recluido desde diciembre de 2022, acusado de intentar un golpe de Estado.
Barbadillo no es una cárcel común. Construido en 2007 para albergar a Alberto Fujimori tras su extradición desde Chile, funciona dentro de la sede de la Dirección de Operaciones Especiales (Diroes) en Ate y está bajo administración del INPE. Cuenta con celdas individuales, baños privados y áreas comunes. Sin hacinamiento ni pasillos interminables de barrotes, se ha ganado el apodo de “la prisión VIP”.
Fujimori fue su primer interno, de 2007 a diciembre de 2017, cuando recibió un indulto humanitario de Pedro Pablo Kuczynski. Regresó en enero de 2019, tras la anulación del indulto, y permaneció allí hasta diciembre de 2023, cuando el Tribunal Constitucional ordenó su libertad. Falleció en septiembre de 2024, en su casa.
SABÍA QUE
-Coimas por separado. El fiscal Germán Juárez señaló en la audiencia del miércoles que Vizcarra recibió S/1 millón en coimas por Lomas de Ilo, y S/1,3 millones por el Hospital de Moquegua.
-En tres o cuatro meses. Según el fiscal Juárez, el juicio a Vizcarra acabará en tres o cuatro meses y por eso no se pidió más tiempo de prisión preventiva.
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