El gobierno peruano anunció que presentará ante el Consejo Permanente de la OEA una exposición formal para defender lo que considera la “esencia original del asilo diplomático”, con miras a frenar lo que califica como un uso inadecuado de la figura en casos de personas condenadas por delitos comunes.
El encargado de sustentar la posición peruana será el canciller Hugo de Zela, quien viaja a Washington D.C. con la intención de buscar consensos entre los estados miembros para asegurar que la normativa internacional, contenida en la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, se aplique “como fue pensada originalmente”: exclusivamente para proteger a perseguidos políticos.
“El Club de la Construcción está siendo utilizado como una cortina para encubrir a esa burocracia parasitaria y corrupta”.
Esta presentación del canciller ante la OEA se da debido a que el Ejecutivo adoptó esta ruta legal ante lo que considera un "uso desvirtuado" del asilo diplomático, luego de que el gobierno mexicano otorgara asilo diplomático a Betssy Chávez, exministra condenada recientemente a 11 años de prisión por conspiración para la rebelión por su participación en el golpe de estado perpetrado por Pedro Castillo.
El asilamiento en la embajada de México en Lima de Chávez Chino desencadenó una ruptura diplomática entre ambos países.
Además, también se sumaría el asilo en la embajada de Brasil y prosterior salvoconducto que llevó a la ex primera dama, Nadine Heredia, a escapar de la justicia peruana.
DERECHO DESVIRTUADO
Según la Cancillería, la Convención ha sido distorsionada al permitir que personas condenadas por delitos comunes soliciten asilo diplomático. De Zela sostuvo que tal uso atenta contra la credibilidad del instrumento internacional y propuso que los países que concedan asilo requieran información previa al Estado solicitante sobre la situación legal del asilado. Esto, afirmó, garantizaría que las solicitudes se basen en persecución política real, no en ventajas judiciales.
El gobierno peruano considera que este enfoque es necesario en un contexto regional donde la figura del asilo ha generado controversias, algo que, según autoridades peruanas, pone en riesgo la seguridad jurídica y el principio de justicia.
La presentación de Perú ante la OEA podría desencadenar un debate regional sobre la reforma de normas de asilo diplomático. Si su propuesta es acogida, los países miembros tendrán que definir criterios más exigentes y obligatorios para evaluar solicitudes, lo que podría redefinir la forma en que funcionan hoy los asilos diplomáticos en América.
Mientras tanto, el foco internacional permanece sobre el caso Betssy Chávez, pero también sobre el rol del asilo como instrumento de protección de derechos humanos o, según denuncia la Cancillería peruana, como refugio para evadir condenas penales.
VIDEO RECOMENDADO