Enrique Valderrama aborda la problemática de los invitados y propone la unidad aprista en campaña.
Hay debate por invitados.
Hay espacios donde no había inscripción de candidatos. La ley permite el 20%. Está todo dentro del marco legal.
No se separaron espacios con anticipación…
El Tribunal Electoral le informa a la Comisión Política y se toma una decisión. Pero el consenso es respetar fundamentalmente las posiciones. De lo poco que hemos conversado, ha sido orientado a los lugares donde no había inscripción de compañeros. Sobre todo en el centro.
Pero entre los invitados hay militantes...
Hasta donde tengo entendido, la ley habilita que puedan ser independientes y militantes.
Mauricio Mulder le dijo a Perú21 que no lo conoce.
En el marco de la campaña estoy seguro de que irá recuperando su memoria.
¿Ha pensado en convocar a excandidatos de otras fórmulas presidenciales?
Hemos ganado por una ventaja no muy considerable, lo cual nos impone el convocar a todas las tendencias. Quiero conversar con los primeros lugares en diputados, senadores y Parlamento Andino.
En el 84 Alan convocó a los mayores, como Luis Alberto Sánchez, a los derrotados, como Carlos Enrique Melgar, y a los que se fueron con Velasco, como Luis Felipe de las Casas.
Claro. No hubo exclusión ni veto. Además, Alan había tenido participación parlamentaria. Pero son circunstancias totalmente distintas. Acá no hablamos de un asunto partidario de control interno, sino de la vocería de una campaña nacional que necesita de todos para salir adelante.
Alan saltó una generación y generó rencores.
Nuestro lema fue “Renovación con unidad”. Creo que, aunque de manera ajustada, la renovación se dio el 30 de noviembre. Ahora estamos en la tarea de construir la unidad.
En 1984 Alan creó los “independientes con Alan” con empresarios ‘apristones’ y figuras externas al partido. ¿Ha contemplado una estrategia similar para que lo conozcan fuera del cenáculo?
César Campos me dio una buena idea, recordando el episodio que ahora tú refieres. Estoy evaluando la posibilidad de hacer un colectivo llamado “Independientes con Kike”. Creo que sería positivo.
¿Cómo mejorar la imagen del APRA?
Tenemos que dar señales claras de un planteamiento potente anticorrupción. Debemos dar un mensaje muy fuerte alrededor del tema de la seguridad, la salud pública y el tema agrario en el norte del país. Y creo que tenemos que saber abrirnos camino en el sur del Perú también, cuestión que creo que la derecha no va a tener fácil. Y evidentemente el desgaste de Keiko y de Acuña en el norte del Perú, dada su alianza con la presidenta Dina Boluarte, creo que es una factura que van a pagar en las urnas. Definitivamente, el APRA puede tener una vuelta importante en el norte del Perú. Voy a focalizarme en recuperar el ‘sólido norte’. Hay que admitir que participar en la Mesa Directiva controlada por el fujimorismo no fue lo mejor. En el Perú hay mucha injusticia social. Hay que hacer muchos cambios que la derecha no admite.
En las primarias sacó muchos votos en provincia...
Por supuesto, en el interior del país hemos quedado con una ventaja importante. Y en Lima hay que reconocer que quedé tercero. Soy el candidato del partido de Haya de la Torre por la decisión, básicamente, del interior del país.
Su segundo vice, Lucio Vásquez, me dijo: “Enrique Valderrama es un aprista del siglo XXI. No es de familia aprista”.
Mis padres, ambos son norteños. Mis abuelos, con los que me he criado, son de la sierra de La Libertad. Pero ninguno era militante aprista. No eran ni siquiera simpatizantes del APRA. Yo recuerdo que le decía a Armando Villanueva que me daba pena no venir de familia aprista, y él me decía: “No te preocupes, yo tampoco vengo de familia aprista.”
Lucio es coautor de libros con Roque Benavides. Entiendo que se reunieron. ¿Hablaron de minería?
Sí, nos hemos reunido con Roque Benavides y César Campos. Hemos conversado.
Porque su padre era médico de Leguía...
Y porque él era la segunda promoción del partido. Él me decía: “Tiene mérito haberse unido al partido de una manera conceptual”. Mi atracción por el APRA es inicialmente intelectual. Luego, ya se vuelve profundamente emocional. A Armando lo llamé cuando ya era secretario general del comando universitario de la PUCP. Me hice aprista a los 13 o 14 años. Fui al partido y justo empezaba un centro de formación política con Wilbert Bendezú. Ahí hablaba un joven Javier Barreda. Y hablaba también Carlos Roca.
Su vice es historiadora feminista. Esposa de Germán Peralta, exjefe del INC.
María Inés Valdivia es la mujer más intelectual de todas las vicepresidentas de la elección. Ella es doctora en Brasil. Y ha estudiado el liderazgo femenino en el APRA. Nos hemos planteado el relanzamiento del partido en múltiples dimensiones. Una es la dimensión conceptual. Vamos a publicar un libro de entrevistas sobre la vigencia de Haya de la Torre. Ahí aparecerán algunos intelectuales apristas.
Javier Velásquez Quesquén denuncia que no se respetaron las primarias.
El 20% de invitados están dentro de las atribuciones estatutarias de la Comisión Política y dentro del marco legal. Es una práctica usual y ha sido ahora empleada fundamentalmente para los espacios vacíos en regiones. En el caso de senadores nacionales, se trató de reforzar nuestra propuesta de reforma del sistema de justicia con dos abogados bastante reconocidos por el mundo jurídico peruano.