Consolidada como una de las entidades de microfinanzas más importantes del país, Caja Huancayo firmó un acuerdo histórico con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), institución pública dedicada al desarrollo sostenible, por un valor de US$20 millones.
Caja Huancayo fue la primera caja municipal en trabajar con la AFD. “Con ella firmamos el primer convenio hace unos años. Es una caja con una grande solidez financiera y por eso hemos elegido trabajar a su lado. Hemos trabajado durante meses el desarrollo de este nuevo convenio para ver lo que podemos hacer con esta línea de crédito subordinado de acuerdo con las áreas donde hay desarrollo del lado de la caja y la variedad de productos financieros que puede mostrar y demostrar a sus clientes”, comentó Xavier Mesnard, director de la AFD en Lima.
Sobre el significado de esta importante alianza para Caja Huancayo, César Hidalgo, gerente de Operaciones y Finanzas de la entidad sostuvo que “nuestra palanca financiera va a ser fortalecida diez veces más. O sea, estamos hablando de US$20 millones por 10, son US$200 millones que vamos a tener como capacidad de negocio de la Caja Huancayo. Esto nos da la posibilidad de asumir que tenemos financiado prácticamente el próximo año en términos de palanca, sin afectar nuestra ratio de capital global”.
Además de reforzar la solidez financiera de la caja, este contrato de crédito subordinado aspira a convertirse en la llave para un modelo de financiamiento verde e inclusivo que busca tener un impacto directo y positivo en la economía de las pequeñas y medianas empresas (pymes) así como en el empoderamiento de las mujeres peruanas.
Clima y Equidad
La inyección de capital por parte de la AFD, que se desembolsará progresivamente en un plazo de siete años, tiene dos prioridades estratégicas bien definidas: la transición climática y la inclusión de la mujer.
Como dijo Hidalgo, “el crédito soberano viene definido por el destino del crédito: equidad de género, cambio climático, créditos de pymes y agricultura. Entonces, lo que hace la AFD es hacer un control estricto de que el destino del crédito vaya a estas alternativas”.
De acuerdo con ello, los recursos se destinarán a financiar la adaptación al cambio climático y a la transición baja en carbono de pymes y emprendedores. Esto incluye proyectos cruciales de eficiencia energética y el uso de energías renovables, permitiendo que las pequeñas empresas no solo ahorren costos, sino que se vuelvan actores activos en la sostenibilidad ambiental del país.
El empoderamiento femenino es otro punto clave. La alianza pone un énfasis especial en el emprendimiento y la autonomía económica de las mujeres. La meta es que al menos el 30% de los más de 5,700 beneficiarios directos sean mujeres, fortaleciendo así su resiliencia ante los desafíos sociales y climáticos.
“Nuestro propósito —añadió Mesnard— son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y por eso todos los proyectos que financiamos deben cumplir con ellos. La AFD apoya la inclusión financiera en ámbitos sociales y de género”.
Por la inclusión financiera
Para Caja Huancayo, este respaldo internacional es un espaldarazo a su rol como motor de inclusión. El desembolso de AFD le permitirá ampliar el acceso responsable al crédito en zonas donde la presencia del Estado y el financiamiento formal aún son limitados, llevando oportunidades a miles de familias.
Al respecto, Hidalgo confirmó que el 70% del crédito obtenido se orientará al tema climático y préstamos para las pymes. “Tenemos establecidas las reglas de juego. Y para nosotros no es nuevo porque con el AFD ya tenemos tres años de trabajo. Por entonces, nos dieron un crédito senior por S/100 millones, los cuales ya están totalmente colocados. Hay una excelente experiencia porque hemos cumplido los compromisos”, concluyó el gerente.
Esta alianza es, sin duda, una señal clara del compromiso de ambas entidades por ofrecer soluciones financieras con rostro social, una combinación de crecimiento económico, equidad y protección del medioambiente.
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