José Antonio Kast se convirtió en el nuevo presidente de Chile tras arrasar en el balotaje. En su tercer intento, el líder de extrema derecha logró imponerse en las urnas y prometió un plan “implacable” para restablecer la ley, el orden y la seguridad en el país. Kast, el candidato más conservador desde el fin de la dictadura de Pinochet hace 35 años, es un devoto católico y ha centrado su discurso en el combate al crimen, la migración irregular y el fortalecimiento de la autoridad del Estado.