Caballococha esta semana amaneció distinta. En medio de su plaza, rodeada por el verde infinito de la selva y la vida que llega desde el Amazonas, se inauguró una nueva agencia de Caja Huancayo, institución que desde hace casi cuatro décadas se ha propuesto un reto claro: acercar los servicios financieros a quienes más los necesitan y, con ello, dinamizar las economías locales.
Jorge Solís Espinoza, presidente de directorio de Caja Huancayo, durante la inauguración de la nueva oficina, recordó que la historia de la institución empezó en 1988 con apenas cuatro colaboradores en la ciudad de Huancayo. Hoy, 37 años después, la entidad ocupa un lugar destacado dentro del sistema financiero peruano: es la séptima a nivel nacional en colocaciones y la segunda en cobertura, solo detrás del Banco de la Nación. “Contamos con una gran capilaridad que nos permite llegar a los sectores más recónditos, privilegiando aquellas zonas donde existe poca oferta financiera”, señaló.
Junto con la Fundación Caja Huancayo realiza importante contribución social en beneficio de la salud y educación de este distrito.
La Amazonía se ha convertido en uno de los principales focos de la entidad. Solís explicó que Caja Huancayo es socio fundador de la Alianza para el Financiamiento de la Amazonía, iniciativa que comparte espacio con actores internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. “Somos los primeros en iniciar un plan de financiamiento para la Amazonía. El Perú es un país amazónico: más del 60% de su territorio pertenece a esta región. Aquí está la riqueza y el futuro del país”, afirmó.
En este marco, la apertura de la agencia en Caballococha, capital de la provincia de Mariscal Ramón Castilla, región Loreto, no es un hecho aislado, sino parte de un plan de expansión que busca acompañar a los emprendedores y productores locales. En esta ciudad, más del 50% de la economía depende de la agricultura, actividad que, según Solís, puede crecer con el impulso de herramientas financieras adecuadas. “Con una entidad como Caja Huancayo al lado de los emprendedores, vamos a poder apalancar el desarrollo de este distrito”, destacó.
La visita también incluyó la apertura de servicios en el distrito fronterizo de Santa Rosa, donde la entidad se convirtió en la primera institución financiera, después del Banco de la Nación, en ofrecer atención directa a los pobladores. “Lo que nos caracteriza es estar cerca de la gente, brindar servicios oportunos y con condiciones accesibles. Queremos ser el brazo financiero de los emprendedores, comerciantes y pequeños empresarios”, explicó Solís.
Más allá de las cifras y de los reconocimientos que ha acumulado en su trayectoria, Caja Huancayo insiste en mantener clara su misión social: la inclusión financiera. Para Solís, este concepto no es un eslogan, sino una herramienta que transforma vidas. “Estamos convencidos de que no hay mejor camino para combatir la pobreza que la inclusión financiera. El crédito permite a las familias crecer, mejorar su bienestar y dinamizar la economía. El impacto es enorme”, aseguró.
Los testimonios de los padrinos de la nueva agencia, empresarios locales que empezaron con un pequeño crédito y hoy se han consolidado como referentes en Caballococha, son una muestra de lo que la entidad busca replicar en miles de emprendedores amazónicos. Sus historias reflejan cómo un capital semilla puede convertirse en el motor de nuevas oportunidades, siempre que exista acceso a servicios financieros confiables.
Al cerrar su intervención, Solís resaltó la visión de Caja Huancayo de trabajar desde la base de la pirámide, acompañando a quienes sostienen con su esfuerzo las economías locales. “Nos sentimos honrados de estar en Caballococha y de contribuir al propósito que nos hemos trazado: llegar a la economía real, la de los emprendedores del país”, concluyó.