“Esto solo quiere decir una cosa, que el Estado está captando gente para que manejen presupuestos millonarios sin mayor conocimiento técnico, ello resulta en obras paralizadas. Si uno lo ata a la corrupción, se puede ver una tendencia en el país de aprobar proyectos muy pequeños, ¿por qué? porque la Contraloría no tiene la capacidad de auditar todos los proyectos, entonces, contra más pequeño y lejano esté ubicado el proyecto, menor “riesgo” de fiscalización se tiene”, indicó.